jueves, 31 de mayo de 2012

EL GATO CON CUERNO DE CHIVO


Mientras el gato corría por aquella angosta calle con esas botas deslumbrantes y negras, ese sombrero tan elegante y colgada en el hombro una AK 47; la lluvia arreciaba cada vez más y le hacia difícil emprender la huida, así que mejor decidió esperar…

Se sentó paciente a esperar el carro que lo llevaría, sabía que estaba más afuera que a dentro, y cuando por fin la unidad automotriz llego, con toda tranquilidad subió sus cosas, se despidió de los suyos tan sólo diciendo: nos vemos afuera y entre bolsas de ropa sucio se escondió, fue así como el gato y su AK 47 partieron para nunca regresar a la que había sido su casa por un
tiempo, puente grande, Jalisco.

Autor: Christian Alberto Redondo Rodríguez.
Fb/C.Redondo19
Twit/@Redondo_Rguez 

PEGASO


Tenerte es lo que más quiero,
Domarte es lo que más deseó,
Pero en mis sueños no puedo,
Solo tú, mandas hay.

Volar con tigo, navegar los cielos,
 Es una aventura sin fin,
Porque Pegaso me conquistas,
Y te escondes luego, después de  mí,
Entre esa espuma del mar que solo las
Palmeras pueden admirar.

Mirar tus ojos azules cristalinos
Tristeza es lo que me da,
No me puedo ver en ellos, es lo que quería nadamas.
                                    
Tocar tus alas navegar entre los aires
Donde  tú solo sabes Pegaso nadie más.
Lo que buscas tú yo no lo tengo
Qué difícil es tener un sueño hermoso
Qué difícil es soñar.

Autora: Cecilia Guadalupe Avalos Priego
Fb/cecii.avls

DE TODO SE HACE POEMA


A veces grande, en ocasiones
Pequeñas, vas y regresas
Cual yoyo de niño
Gracias a ti todos somos iguales
Hasta la reina diana te tuvo en su
Retrete.

Tú nos unes más que el internet,
Más que cualquier red social
Eres algo indispensable
Porque todas las
Mañanas una que otra se sale.

No distingues color de piel,
Raza, país, edad
Medida o diámetro,
Sales donde quieras
Y cuando quieras ya que tu
Eres la reina de
Todos los escusados

Sales como torpedo cuando
Tienes muchas ganas
De salir no pides permiso
Siempre que quieres
Solo estas hay

A veces de colores,
A veces de uno solo.
Avisas tu llegada algunas veces
Con truenos y tormentas.
Lo más importante es que siempre llegas
Bien dispuesto.

Algunos te añoran porque
No apareces en días, algunos sufren por
Que te haces su fiel amigo.

Autora: Dulce Diaz 

ALEX Y SU LARGA ESPERA


 Era uno de aquellos días en el cual ni la más pequeña de las hojas de los arboles se mueve, Alex estaba con ganas de irse a su casa pero no podía pues le había prometido a pato, su mejor amigo que lo esperaría a que saliera de sus clase de pintura para después ir los dos juntos a la plaza, en vista de que tendría que esperar a su fiel amigo toda una calurosa hora cogió de su mochila uno de sus libros, se fue a recarga al baranda que estaba enfrente del jardín de la escuela, al no poderse concentrarse en su lectura cerro su libro y dirigió su mirada a un  árbol, ahí se encontraban dos colibrís en  su ritual de cortejo eso le hizo pensar “Que diferente hubiera sido todo si hubiera arreglado las cosas cuando aún era tiempo y en estos momentos no estaría extrañándola”
De nuevo fijo la vista en su libro, se percato que alguien subía las escalaras, escucho una voz conocida que hacía ya tres meses que no escuchaba, pero que aun así latir su corazón como un tren que va a todo vapor.

A su mente vino una oleada de recuerdos, lo que ella le había dicho
“Estando contigo me olvido de todos mis problemas”
Esas palabras retumbaron en los más profundo de su ser, la miro con disimulo, sin que ella se percatara, como se lo suponía estaba con uno de sus amigos, era al que mas detestaba pues sabía que no la quería solo como amiga, ahora que Alex ya no estaba con ella este tenía la vía libre para estar con ella
Su amigo se metió a uno de los salones y ella se fue a recargar al mismo barandal donde estaba Alex, sabía que ella lo había hecho adrede, se dio cuenta que ella empezó a caminar hacia donde se encontraba, sin embargo clavo la mirada en su libro y no la despego pues tenía medio de voltearla a ver. Ella se fue acercando cada vez más y al estar ella más cerca el corazón de Alex palpitaba más fuerte, entonces Alex la sintió a su lado sin embargo seguía sin voltear hasta que ella dijo
“Hola “
El corazón de Alex se detuvo por un momento y cuando voltio y la vio, su corazón se acelero de nuevo y lo único que pudo decir fue
Hola”
 Ella le sonrió, Alex igual sonrió, ella le dijo
“te e extrañado”
En eso se escucho la voz de pato a lo lejos diciendo
“Alejandra ya vamos que se nos hace tarde”


Autora: Itzamna  Guajardo
Fb/ itza guajardo
Twit/  @itza_guajardo

VAGABUNDO DE LA MALA SUERTE


Me dirigía hacia la parada para irme a mi casa, pase entonces por donde se encontraba un viejito con ropa desgastada y hambre pidiendo limosna, sinceramente no traía mas que para la combi, así que no le di nada, el se molesto tanto que me fue siguiendo y al mismo tiempo me gritaba: “dios te castigara por no ayudar a tu prójimo!” o “ ¡te vas a ir al infierno!”, me asusté, no por lo que me gritaba, sino porque era la primera vez que un vagabundo me seguía a gritos, era algo raro
Ya cuando me encontraba a la combi, cada tope que se pasaba, mi cabeza hacia Toc cuando se golpeaba contra el techo, lo feo era que el chico guapo que se sentaba frente a mí,  apretaba sus labios como si de su boca quisiera salir un rio carcajadas, ¡claro! de ver como los topes provocaban que mi cabeza sonaba chistoso, no se podía aguantar reírse; luego que ya iba bajando de la combi, que en esas mi uniforme se atora en  la puerta, a eso no le había puesto interés hasta que otro guapo me toco el hombro, y pensando en que ya había ligado, me desilusionó cuando dijo: “tu falda tiene un agujero”, ¡HORROR! , el chico había visto mi ropa interior rosa.
Con mi mochila me fui tapando el clima de mi retaguardia, en eso por estar distraída con otro bombón, no me fije que había pisado un chicle;  pase a casa de mi tía a saludar, mi hermana estaba allí, pero cuando nos estábamos retirando, la puerta se atasco, ya no quería abrir, la opción que nos quedaba era la ventana que estaba en lo alto de la puerta, mi hermana era la primera en que quería salir, tratándola de ayudar, mi nariz empezó a olfatear un aroma apestoso, ¡Prrrrrr! mi cara se cubrió entonces del gas toxico de ella.
Obviamente al llegar a mi casa me fui a bañar, se conté a mi mamá, y fue que recordé aquellas palabras del viejo vagabundo que me había maldecido, desde entonces cada vez que ceo uno, le doy algo para que ya no me pasen cosas feas, como el chicle en mi zapato, mi uniforme agujerado o el gas apestoso de alguien más.

Autor: Fatima Musumely Arellano Aguilar

NUNCA ESTUVE SOLA.


En el momento que nací le dijeron a mis padres que nunca estaría sola, que había algo que me cuidaba o me perjudicaba, pero jamás se imaginaron que fuera algo tan malévolo que me iba a ocasionar tanto daño. Cuando tenía 3 años mis padre me fueron  hacer una limpia con una señora que vivía en una choza, me pasaron un huevo por todo mi pequeño cuerpo al final rompieron el huevo y salió negro y me bañaron con agua de pétalos de rosas.

Ellos creyeron que ya se había acabado todo….. Hasta que cumplí los 11 años, en el momento de mi primer periodo empezaron a pasar cosas muy extrañas. Hasta una vez cuando me quede sola en mi casa. Mis padres habían salido a ver a mi tía que estaba en el hospital por que se había desmayado según decían que era insolación y yo tenía mucha tarea que hacer así que me dejaron quedarme. <<El peor error que pudieron haber hecho>> estaba en el comedor de mi casa. Una casa bastante grande para solo tres personas, tres pisos, siete baños, siete recamaras, la cocina, dos traga luz, dos balcones, la sala y el comedor. 

Estaba sentada en la mesa frente a la computadora checando unas cosas de mi tarea-segunda planta- me fui a lavar las manos cuando vi que no había agua entonces baje para encender la bomba es un lugar muy oscuro ya que a pesar de que hay cuartos nadie los habita, mi papa los usa como bodega, caminaba sobre el pasillo ya que al fondo estaba el interruptor para encender la bomba.

 Alado derecho estaban unos cuartos y las puertas estaban abiertas, vi una sombra, pero se me hizo de lo más normal ya que hay árboles a los costados de la casa y podía ser una de sus ramas que se movía, seguí caminando asía la parte de atrás pero empecé a escuchar ruido pensé que eran mis vecinos haciéndolo, por fin llegue hasta la parte de atrás. Encendí la bomba y casi corriendo salí de ahí subí las escaleras pero escuche como se cerraban las puertas de los cuartos como si alguien saliera y entrara, como si jugaran con ellas, moría de miedo ya que no entra ni una ráfaga de aire, empecé a escuchar pasos fuertes como si alguien corriera tras de mí, me eché a correr y fui hasta mi cuarto, a mi paso encendía todas las luces a mi alcance. Entre y puse seguro a la puerta. 

Estaba tan asustada que solo quería que fuera producto de mi imaginación. <<Pero no lo era>>. Pasaron como dos minutos pero para mí pasaron horas. De pronto se fue la luz, que conveniente, estaba sentada en el suelo a un costado de mi cámara rezando que solo fuera un apagón, de pronto escuche que alguien quería abrir la puerta forcejeaba con ella, a los pocos minutos se puso en silencio.<< era un ratero y ya se había ido, pensé.>>

Me quede sentada en el suelo esperando a que agarrara lo que pudiera y se fuera, de pronto, sentí que me jalaron de los pies, empecé a gritar, a patalear, me desespere, no sabía que era, sentí que algo me golpeaba la cara ¿¡estaba tocando el techo!? Cay pero sobre mi cama, sentí que me rasgaban la ropa yo seguía gritando pero no escuchaba mis gritos, había algo que no me lo permitía, rezaba y pedía a mis papas.

Sentía uñas como si intentaran acariciarme y sus palmas demasiadas rasposas como si tuvieran costra. Tenía una sensación de asco, miedo y angustia, no sabía que era y solo quería que terminara y fuera una horrible pesadilla.
Eso fue lo único que recuerdo.
 Aparecí en mi cama con las manos cortadas, aruñadas, mordidas por todo el cuerpo y lo que sobre salía es que estaba desnuda y las sabanas llenas de sangre.

Mis padres llegaron y vieron esa escena tan desgarradora y en el momento me llevaron al médico. Había sido violada. Lo único que dijo el médico fue que no recordaba nada por el trauma psicológico tan cebero. Me llevaron al psicólogo y yo cuento mi historia pero nadie me cree por eso estoy aquí en el hospital psiquiátrico. 

No hablo, como poco, la mayoría de las veces me ponen suero, estoy embarazada y tengo 8 meses, me tienen aislada y yo lo único que pido es que me lo saquen, que lo que llevo dentro no es un bebe.
A los pocos meses que me internaron mi madre se suicido y mi padre callo en depresión.
¿Y de mi? De mi quien sabe que vaya a hacer…..

Autora: Dulce Diaz
Fb/ dul dh
Twit/ @duldh

EL PORTERO DE LA TIENDA DE AUTOSERVICIO.


La gente entra y sale, pero don Enrique con su olor aguardientoso hace que los clientes sepan que no tendrán la necesidad de tocar la puerta de entrada. Con peculiar aspecto hace que las personas que entran a la tienda de autoservicio se den cuenta de su facha. Sin preocupación alguna y con su carisma que lo caracteriza, don Enrique hace que las mujeres se sientan bellas al tomarlas de la mano y decir cosas agradables.

En su mirada se puede reflejar la soledad, pero en sus actos la alegría que le da el alcohol por solo ratos. Con sus amigos se le puede ver vagabundeando por los parques del fraccionamiento de Bosques de Saloya, estos personajes son tan difíciles de ignorar por su forma tan divertida pero tan común, hacen que se puedan dar cuenta que la vida es bella aun a pesar de las circunstancias.

Unos días están aquí, otros allá y se preguntan dónde vive, el simplemente dice –el lugar es lo que menos importa, cuando se tiene la oportunidad de dormir y despertar–con la sonrisa en la cara. Se sabe que tiene la necesidad de pedir unos simples pesos.

De regreso a su lugar acostumbrado, su esquina amada de aquella tienda de autoservicio, sigue de viene, viene y hace el trabajo que haría un portero al abrir y cerrar la puerta. Solo pide una cosa –me da unas moneditas, reinitas– lo dice don enrique de una manera que cualquiera se lo daría. Y no por estar bajo los efectos del alcohol significa que es un vulgar, no, más que eso es un señor que dice las cosas con educación y sencillez.

Quizás no tenga un lugar donde dormir, comer o bañarse, pero nadie lo juzga por eso. Las circunstancias en las que él vive, no ha podido borrar la sonrisa de su rostro y cada vez que se le ve por las calles nos da una buena lección de vida.


Autora: Berenice  Moha
Fb/bere moha
Twit/@bere_moha