jueves, 31 de mayo de 2012

EL GATO CON CUERNO DE CHIVO


Mientras el gato corría por aquella angosta calle con esas botas deslumbrantes y negras, ese sombrero tan elegante y colgada en el hombro una AK 47; la lluvia arreciaba cada vez más y le hacia difícil emprender la huida, así que mejor decidió esperar…

Se sentó paciente a esperar el carro que lo llevaría, sabía que estaba más afuera que a dentro, y cuando por fin la unidad automotriz llego, con toda tranquilidad subió sus cosas, se despidió de los suyos tan sólo diciendo: nos vemos afuera y entre bolsas de ropa sucio se escondió, fue así como el gato y su AK 47 partieron para nunca regresar a la que había sido su casa por un
tiempo, puente grande, Jalisco.

Autor: Christian Alberto Redondo Rodríguez.
Fb/C.Redondo19
Twit/@Redondo_Rguez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario